¡Alistémonos para el Post-COVID!

En tiempos del SARS-COV-02 o como mundialmente es conocido: COVID-19, todo es caos en el comercio, pánico en los mercados bursátiles, miedo en la población y un sinfín de escenarios apocalípticos. Sin embargo, lo que a las personas se nos olvida, es que después de cada crisis, de cada problema siempre hay vida y muchas oportunidades, al menos eso lo demuestra la historia, ni la peste negra, ni la gripe española lograron exterminar la humanidad.

Ahora bien, hay que decir que este virus llegó para quedarse, para transformarse y volverse una “influenza” más, esto según lo expuesto por la Organización Mundial de la Salud. Al tener este panorama, debemos aprovechar este tiempo de confinamiento para prepararnos al difícil panorama, pero no imposible, que se avecina y más aún, pensar en nuestras debilidades y oportunidades como personas y como sociedad. Debemos acatar las medidas que nos den las autoridades, pues es nuestro deber respetarlas y arroparlas en tiempos de crisis. Y no atacarlas sin mesura y lo peor sin criterio, o por interés propio como lo hacen muchos mal llamados políticos a nivel global. Ya en tiempos más benévolos habrá espacio para el debate sobre estos temas.

Analizando el caso de Colombia, el gobierno nacional ha timoneado la emergencia de salubridad de manera responsable, pensando en lo mejor para los colombianos. Hay que reconocer el esfuerzo y la preparación que se ha tenido para afrontar el escenario más catastrófico, independientemente de si estamos o no de acuerdo con el confinamiento. En mi opinión se ha hecho lo mejor con lo que se tiene (más de 14 billones de pesos colombianos en ayudas económicas, alianzas con el sector privado y académico, adecuación de la planta física de hospitales en tiempo cortos), que no quiere decir que todo sea color rosa, y por el contrario nos falta mucho por mejorar. Contrario a ello –salvo pocos alcaldes y gobernadores–, los gobiernos locales y regionales solo han pensado en beneficios mezquinos, y me refiero a ello cuando alarman sin sentido a la sociedad con confinamientos eternos, o con bravuconadas en los medios de comunicación exigiendo lo que ellos no hacen. Estas diatribas solo buscan entorpecer la gestión del gobierno central, pues al fin y al cabo en la lucha por llegar al poder todo vale, incluso jugar con la dignidad de las personas.

Pero en está columna no solo quiero hablar de la pantomima de estos dirigentes que buscan congraciarse con la gente por réditos electorales –dejando de lado el hacer bien su trabajo–, buscando ensuciar el esfuerzo de los demás para tapar su falta de gestión y su hambre de recursos que tanto critican a sus adversarios. También hay que decir que el presidente en su afán de lograr consensos y de querer gobernar para todos (muy loable de su parte) se le olvidaron los postulados por los cuales fue electo. Me refiero al hecho de no contar con lo más básico que debe tener cualquier gobernante, dirigente, empresario o padre de familia. Y esto no es más ni menos que el principio de autoridad, un concepto tan fundamental que se nos olvida, y que da la solidez necesaria para llevar el barco a buen puerto. Es una característica fundamental en cualquier líder, pero que el presidente no logra transmitir. También es relevante destacar que la tecnocracia se aleja de la realidad de los colombianos porque se esconde en crudos números y no en el verdadero panorama que afrontan los ciudadanos, tema que abordaré en otro momento.

En definitiva, el panorama que debemos afrontar no es nada fácil pero tampoco es imposible, debemos tener conciencia de que el estado no puede asumir todas nuestras obligaciones y deudas, la única forma de salir adelante es trabajar con ahínco, con rectitud y dando lo mejor de nosotros, pues es esto lo que en realidad transforma la sociedad. Por supuesto, debemos apoyar al empresario, a aquellas personas en que cae la responsabilidad de mantener viva y dinámica la economía, aquellos que en tiempos de prosperidad pagan más impuestos para generar bienestar y que en tiempos de crisis asumen todas las culpas o su mayoría. Esta opinión no es un llamado, como lo leí hace poco, a un capitalismo salvaje, sino a un libre mercado justo donde se le de a cada quien lo que le corresponde y lo más importante, una invitación a analizar las cosas con cabeza fría y no a través de cristales opacados por diatribas pseudo intelectuales e ideológicas. Es importante recalcar que nos vamos a enfrentar a un escenario económico difícil donde se tendrán que hacer bastantes sacrificios desde todos los sectores y muy probablemente se van a tomar medidas impopulares pero necesarias. En este instante no me aventuro a mencionar algunas de ellas puesto que no se conoce la realidad a la que nos vamos a enfrentar.

Para cerrar este espacio, quiero expresar mi respeto y apoyo total a aquellas personas, en donde quieran que desarrollen su actividad profesional, que están permitiendo y sin duda lograrán superar esta crisis, pues estoy seguro que en unos meses nos olvidaremos nuevamente de ellos.

© Andres Sandoval Sandoval, 2020 para Educar Emprendedores. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Criterio con sentido común

«Pareciera que nuestra sociedad carece de juicio al momento de buscar resolver algunos conflictos, haciendo una interpretación alejada completamente de toda racionalidad.»

Juan López va a comprar una camisa que necesita para una fiesta, como ya conoce su talla y la marca, selecciona el color que le gusta, la paga y se retira. Al llegar a su casa la guarda hasta el día del evento, pero no la saca de su caja. Llega el día esperado, y al momento de vestirse se da cuenta que la camisa tiene las mangas de diferentes tamaños. De inmediato va al centro comercial para realizar el cambio. Lo recibe un vendedor muy amable, quien le explica que según la política de devoluciones ha excedido el tiempo para realizar cambios. Juan le menciona que el cambio no es por la talla, modelo o color, sino por un error de fábrica. A pesar de esto el empleado le manifiesta que tiene instrucciones que cumplir, pero le sugiere realizar un reclamo, al que le podrían dar respuesta en unos diez días.

El caso anterior parece absurdo pero lo podríamos extrapolar a otros contextos más complejos, donde por ejemplo un juez no le hace caso a una víctima y libera a un probado delincuente apelando a algunas normativas, o donde un fiscal exige la prisión de un policía por haber usado su arma de reglamento en defensa propia ante el ataque de un vándalo. Estas cuestiones ilustran momentos que no son ajenos a muchas realidades, donde los protocolos, las políticas, los procedimientos, se imponen a la capacidad del ser humano para actuar ante algunas situaciones. Pareciera que nuestra sociedad carece de juicio al momento de buscar resolver algunos conflictos, interpretando el panorama de una manera completamente alejada de toda racionalidad.

Enfocándonos solo al área de los negocios, existen circunstancias donde el accionar humano puede estar por encima de muchas cosas con el fin de mantener la armonía social. Pero más allá de esto, y en afán de no caer en un pragmatismo que se limite a lo superficial de evitar un conflicto, debe haber algo más profundo que sustenten las acciones a la luz de la razón, buscando alinearlas con los fines de una organización. En el caso de una empresa esto puede significar fidelizar a los clientes, aumentar las ventas o fortalecer una marca. No podemos predecir todos escenarios que se pueden vivir en las organizaciones, porque hasta al robot con la más avanzada inteligencia artificial, le llegará el momento que ante una pregunta responderá: “No lo sé”. Por este motivo, siempre será adecuado meditar sobre la facultad que tiene el ser humano de utilizar su propio criterio en condiciones inesperadas.

Hace unos días fui invitado a dar una conferencia a un grupo de estudiantes de carreras de empresariales en una universidad, los organizadores me dieron libertad para elegir el tema. Es así que después de ponderar sobre las diversas posibilidades de tópicos a tratar, consideré importante reflexionar sobre la necesidad de rescatar el sentido común como herramienta para la gestión de organizaciones. Sobretodo pensando que vivimos una época donde el mundo digital y todo lo relacionado con la tecnología, está copando el discurso en el escenario empresarial, dejando de lado algunas de las cualidades que puede tener consigo todo ser humano para administrar una organización de manera exitosa.

«Toda norma debería pasar por el filtro del sentido común»

El sentido común es uno de los aliados más importantes para el desempeño laboral. No es más que la expresión del común denominador del pensamiento de las personas. Muchos problemas pueden ser resueltos de inmediato, ahorrando tiempo y rencillas desatinadas, si es que el sentido común se lleva a la acción. Generalmente se confunde el sentido común con la intuición de saber lo que “es correcto” o lo que “creemos que es mejor para todos”. El sentido común no es un conjunto de supuestos, es la afirmación concreta de creencias y paradigmas que un grupo humano comparte, es una especie de acuerdo tácito entre la gente.

La existencia de protocolos, procesos o el mismo concepto de burocracia –que nació con el fin de mejorar la calidad de vida dando cara a un Estado moderno–, han ido cubriendo espacios y dejado de lado al criterio humano. Lo que se consideraba servía para agilizar las cosas y hacer la vida más sencilla, se ha convertido en un obstáculo para el día a día. Vivimos en una era de estandarización, pero el hombre no es –como lo señala Jose Maria Barrio en su libro Homo Adulescens– un animal de instintos puros. En otras palabras no podemos anticipar su reacción ante cualquier acontecimiento. Es así que las normas y los procesos son muy importantes, porque nos ayudan a organizar mejor la sociedad. Pero cuando las mismas empiezan a crear limitaciones, generar contradicciones y aumentar los problemas, tenemos que observar con detalle lo que estamos haciendo. En esta línea debemos recordar que éstas nunca deberían reemplazar a la capacidad del ser humano de usar su criterio con sentido común. Por lo tanto, toda propuesta normativa debería pasar por este filtro, ya que al fin y al cabo es lo más simple y rentable para todos.

© Guillermo Cabanillas Holguín, 2019. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

¿Tenemos una educación emprendedora?

Tema: ¿Tenemos una educación emprendedora?

Existen miles de casos de personas que lograron tener éxito sin haber culminado su educación formal. ¿Está el sistema educativo sumando al progreso de las personas?
Guillermo Cabanillas Holguín nos plantea unas cuestiones para reflexionar sobre el papel de la educación formal en el desarrollo de personas emprendedoras.

 

Entre medialunas y alfajorcitos

                                           medialunas y alfajores

Se hizo viral y recorrió el mundo el video del niño paraguayo ofreciendo medialunas y alfajorcitos. A pesar de haber derrochado destreza para cerrar una venta, este video despertó el debate en muchos círculos sobre el papel de aquel infante. Algunos con gran entusiasmo aplaudían al pequeño emprendedor, hasta el mismo autor de video expresa su sorpresa y lo premia comprando los productos ofrecidos. Por otro lado, salen otras voces reclamando por qué este niño está trabajando en vez de ir a la escuela.

https://www.youtube.com/watch?v=ugzEFS2HAP4

Al respecto, creo que ambas posturas tienen algo de razón. Por eso deberíamos analizar un poco más la historia que está detrás de este video. No me encuentro en Paraguay, por lo tanto, no puedo indagar de manera certera sobre las circunstancias que llevan a este niño a salir a vender a las calles y con un discurso de venta tan bien trabajado. Pero si quiero destacar, que si esta actividad la viene llevando en paralelo a sus responsabilidades académicas, le doy muchos aplausos, porque más niños con esa actitud requerimos para sacar adelante un país. Estoy en contra de la explotación infantil, al igual como lo estoy al “atar de manos” a un niño con talento para las ventas, y que desde pequeño quiera iniciar un emprendimiento para salir adelante generando ingresos. En este punto, creo debemos dejar de lado el discurso políticamente correcto e impulsar este tipo de prácticas, motivando a los pequeños a hacer las cosas necesarias para formarse en la vida.

El niño del video no está mendigando por una venta, y apelando a la lastima de su potencial comprador. Tiene un mensaje bien elaborado, partiendo por el saludo, pasando por su capacidad persuasiva en la venta (“está a 12,000, pero por ser vos a 10,000”), y cerrando limpiamente la misma con un “Muchas gracias, Dios se lo pague”. Este niño está aprendiendo el valor del trabajo a sus 7 años y estoy seguro que si a esa edad viene logrando esto, al llegar a adulto puede ser ya un gran empresario.

Muchos de los críticos, limitan su discurso al decir: “¡Debería estar en la escuela!”, y creo que esto es motivo de opinión de otra columna. Pero, ¿Qué están haciendo las escuelas? ¿Están formando personas para la vida, o están creando personas que solo se preocupan por aprobar materias? Sin darnos cuenta, el papel del niño de los alfajorcitos es una gran lección para la verdadera escuela de la vida, en un ambiente donde muchos jóvenes tienen vergüenza por iniciar un emprendimiento respaldándose del “qué dirán”.

Leyendo la historia del famoso mexicano Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, que en varias oportunidades estuvo encabezando la lista, me llamó la atención cuando afirmaba que desde niño le gustaban los negocios y que empezó a invertir a temprana edad. Por este y muchos casos, estoy convencido de la importancia de despertar el espíritu emprendedor en los pequeños, no necesariamente para que sean millonarios, pero sí para que desarrollen una vocación que pueda contribuir de manera directa al desarrollo de la comunidad. Apoyemos a que surja esa generación de pequeños emprendedores, después no nos quejemos del incremento de los NI-NI (que ni trabajan ni estudian).

©Guillermo Cabanillas Holguín, 2016. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Emprendiendo contra el crimen

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Uno de los clamores latentes en la población de la mayoría de países de América Latina es la lucha contra la inseguridad que se vive día a día en las calles. Muchas personas salen a diario de sus casas con el entusiasmo de trabajar, ganarse el dinero de manera honrada y llevar el sustento a sus hogares. Pero lamentablemente, cada día es más común ver que todo ese esfuerzo se echa al perder cuando un degenerado, que busca lo fácil, se lo arrebata sin compasión y muchas veces utilizando la violencia. Nos llena de impotencia ver todos los días en los titulares sobre un nuevo caso de inocentes que son atacados para quitarles el fruto de su trabajo del día. La sociedad exige a sus autoridades tomar cartas en el asunto. Pero parece que el problema ya se escapó de las manos y no hay forma de solucionar esta crisis social.

¿Qué es lo que está pasando? ¿Dónde está la raíz del problema? Estas preguntas son muy complicadas de responder, pero vayamos a buscar alternativas desde nuestras diversas posiciones para no actuar con indiferencia a este problema que a todos nos afecta. Por un lado el Estado tiene el importante papel de generar mecanismos de seguridad a través de instituciones como la Policía, el Ministerio Público y el Poder Judicial, mejorando sus sistemas de inteligencia y atacando a la corrupción interna, donde algunos malos funcionarios están coludidos con el crimen organizado. Y por otro lado, debemos fortalecer nuestro sistema educativo partiendo desde casa, donde los padres cumplen la labor fundamental de inculcar principios en sus hijos, enseñándoles el valor del trabajo y la responsabilidad.

La mente cortoplacista de querer todo rápido, la falta de oportunidades y la carencia de valores, lleva a que muchos jóvenes se dejen influenciar por malos elementos, que les incentivan a iniciarse en actividades delictivas. Llevan una vida paralela entre el crimen que es su fuente de ingresos, y una vida normal entre comillas, donde conviven con sus familiares y amigos. Pero, ¿Qué relación podría tener el emprendimiento con el problema de la violencia y falta de seguridad?

Fomentar la cultura emprendedora es una estrategia que puede sumar a la lucha contra el crimen.  Porque a falta de oportunidades, tenemos que enseñarle a los jóvenes que ellos mismos las pueden crear. Hemos visto en los centros penitenciarios casos de personas que aprenden un oficio, desarrollan un pequeño negocio y logran vender sus productos, otros descubren su talento en el arte u otras ramas; y cuando empiezan a ver los frutos de su éxito anhelan con todas sus fuerzas estar en libertad. Muchos dicen, ¿Por qué no hice esto antes de involucrarme en cosas ilícitas?

No hay edad para aprender a emprender ya sea desde casa o en la escuela en todos los niveles y aún fuera del sistema educativo tradicional, se deben implementar programas de promoción del emprendimiento, que ayuden a las personas a identificar sus talentos y que los pongan en práctica. Existen muchos talentos escondidos, algunos de ellos viven en zonas vulnerables y quizás ya están empezando a dar malos pasos. Esta gente requiere con urgencia que se les muestre que hay mejores formas de salir adelante en la vida, donde vivirán la adrenalina de emprender por un proyecto de futuro que permitirá que salgan adelante con sus familias, y que no se compara para nada con la angustia de saber que se puede terminar antes de tiempo en la cárcel o en la tumba.

©Guillermo Cabanillas Holguín, 2016. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Licenciado para emprender

                                                         decisiones

¿Qué criterios usan los jóvenes para definir la profesión que deben seguir? ¿Son adecuadas las motivaciones que los están llevando a tomar esta decisión tan importante de su vida?

En América Latina, existen dos preocupaciones, que llevan muchas veces a tomar decisiones equivocadas. La primera razón es la necesidad de obtener dinero y la segunda es la de ganar un estatus en la sociedad. Hoy en día, debido a la gran cantidad de profesionales, el primer aspecto ya no está asegurado, pero el segundo punto es aún el paradigma que domina muchas mentes. Vemos gran cantidad de jóvenes en las facultades, que no van motivados por el significado de la praxis de su futura profesión, sino por el afán de ser reconocidos en su entorno por el título que pueden tener. Van pregonando y orgullosos diciendo que son abogados o ingenieros, aunque no tengan trabajo.

No soy partidario de esa corriente que sugiere que se deben cerrar aquellas facultades que ofrecen “un exceso” de profesionales en una determinada área. En varios lugares escuché que por ejemplo deberían cerrarse las facultades de Derecho, porque ya existen muchos abogados. Esto me parece un gran error, porque el problema no es la cantidad sino la calidad, pero sobretodo que esos jóvenes que están siguiendo una profesión tengan la vocación apropiada, y no dejarse llevar por el cuento de que cierta carrera profesional es “el futuro”. Aunque en parte tienen razón, porque puede ser el futuro, pero de su frustración.

Ningún joven tiene que sentirse obligado de ir a la universidad. Con esto no quiero decir que estudiar en la universidad sea malo, todo lo contrario, creo que cada ser humano tiene diferentes tipos de competencias personales. Algunos podrán desarrollar sus talentos estudiando una carrera técnica o universitaria. Y por otro lado, existen casos de personas con competencias particulares que a veces los sistemas educativos no son suficientes, y en vez de impulsarlos a crecer los limita. Veamos una pequeña lista de grandes emprendedores, solo tres nombres: Steve Jobs, Bill Gates y Mark Zuckerberg. Estas tres personas ingresaron a las universidades más prestigiosas del mundo, pero terminaron retirándose para enfocarse en sus emprendimientos, que hoy irónicamente son objetos de estudio en diversas casas de estudio.

Hace un par de semanas estaba brindando una charla a microempresarios, y una cosa que les sugería era que no intenten apagar el impulso de emprender que pueden tener sus hijos. Lo que pasa, es que muchos, creen erradamente que sus hijos no deberían involucrarse en su negocio y deberían dedicarse exclusivamente a estudiar. Le decía: Señores, si sus hijos quieren aprender del negocio, déjenlos, que aprendan, usted no se imagina que quizás continuando ese legado que usted ha empezado, les permitirá ser más exitosos en la vida, antes que quedarse con un pergamino colgado en la pared de su casa. No estaría nada mal que en paralelo también se hagan acreedores de una gran profesión: la licenciatura para emprender. ¡Que tenga una excelente semana! ¡Dios le bendiga!

©Guillermo Cabanillas Holguín, 2016. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Paraguay USA

En el Auditorio del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) en Washington DC, con Berta Rojas, representante de la música paraguaya y su guitarra clásica, nominada tres veces al Grammy Latino.
Washington, DC. EEUU (19 de Mayo del 2016). En el Auditorio del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) con la reconocida artista Berta Rojas, representante de la música paraguaya y su guitarra clásica, nominada tres veces al Grammy Latino.

Que alegría da disfrutar momentos de paraguayidad en el exterior y mucho más cuando hay de por medio historias que inspiran. El jueves pasado tuve la oportunidad de disfrutar en Washington DC de Gramo USA, una experiencia que tanto a paraguayos como a extranjeros nos hizo sentir el “che mo pirïmba” o “piel de gallina” de la emoción de ver en vitrina al Paraguay y sus emprendedores.

Fue una oportunidad para mostrar historias maravillosas de paraguayos que triunfan y que deben ser ejemplo para todos. Muchas veces un extranjero que pasa una temporada en el Paraguay, ve la realidad del país con una óptica diferente. Donde muchos ven problemas, otros ven que sobran oportunidades y recursos. Y como siempre lo he dicho durante el tiempo que viví en la tierra guaraní, que el país tendrá un cambio notable para bien, solamente derribando dos pensamientos: el “vai vai” y el “tranquilopá” (los paraguayos de nacimiento y de corazón me entenderán).

Siempre escuchaba esa frase que dice: “En Paraguay todo está por hacer”, que al parecer se viene diciendo hace tiempo y se seguirá expresando como un mecanismo poético para alimentar la esperanza a pesar de la falta de acción. Pero creo que con lo que vienen realizando los organizadores de Gramo tanto en Asunción y ahora en el exterior, están demostrando que ya hay un grupo de personas que decidieron dejar de alimentar esa esperanza de que “todo está por hacer” y ya se pusieron manos a la obra. Las historias de emprendedores que vienen exponiendo son muestra de que silenciosamente muchos paraguayos contra viento y marea han decidido dar un paso adelante, y muchos de ellos han cruzado fronteras y siguen triunfando demostrando la afamada garra guaraní. Y hoy gracias a Gramo esas historias ven la luz y dejaron el anonimato.

Escuchar historias de emprendedores paraguayos en ciencia, arte, moda, labor social, música y academia, que vinieron a los Estados Unidos en búsqueda de oportunidades, son demostraciones que los paraguayos pueden lograr cosas extraordinarias. Y si lo lograron hacer en un país donde el idioma, las costumbres y las circunstancias son diferentes, ¿Por qué no hacerlo también en el Paraguay?

Por otro lado, también fue extraordinario escuchar historias de extranjeros que se enamoraron del Paraguay y crearon emprendimientos inspirados en la nación paraguaya. Lo más importante de toda esta experiencia, es que en adelante ya no se dirá que en Paraguay esta todo por hacer, porque ya hay personas que empezaron esta ardua tarea de construir un nuevo presente para un mejor futuro. Felicitaciones a los organizadores de Gramo USA, que sigan triunfando y mostrando lo mejor del Paraguay al mundo.

¡Que tenga una excelente semana! ¡Dios le bendiga!

P.D. Les dejo un videoclip del album con el que Berta Rojas fue nominada por tercera vez al Grammy Latino en el 2015.

©Guillermo Cabanillas Holguín, 2016. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

Vendo piedras

Al Freni/The LIFE Images Collection/Getty Images
Al Freni/The LIFE Images Collection/Getty Images

Siempre escuchamos esa frase que sirve para definir a un buen vendedor: ¡Ese fulano vende hasta piedras! Y da la impresión que a nadie se le ocurriría comprar un mineral que lo puede conseguir gratis y sin mucho esfuerzo. Pero como el consumidor es tan especial y muchas veces raro, todo dependerá de cómo se le vende un producto y que valor le ofrecemos con obtenerlo. Para muestra de esto, tenemos el caso de las “Pet Rock” que tuvo su auge durante 1975 en Estados Unidos.  El producto era literalmente una piedra, pero la estrategia que utilizó su creador, Gary Dahl, fue tan efectiva que en seis meses que duró la fiebre de este producto se hizo millonario.

Y si elaboramos una lista, serían muchos los productos o ideas que se ponen de moda, se consumen en grandes cantidades a pesar de estar a punto de cruzar la frontera de lo absurdo. Escuchamos canciones que se repiten cuya letra ni siquiera tiene sentido, pero todos en la calle las cantan, por más que a veces sean en idiomas que no hablan. Corrientes pasajeras, pero que se hacen masivas y se convierten en novedad, tal como sucedió con el fenómeno Harlem Shake, que se hizo viral en internet, donde difundían videos con un baile sin ton ni son (¿con los terroristas?), pero que en todo lado se realizaba, hasta en las oficinas querían tener un video Harlem Shake de sus trabajadores y difundirlo orgullosamente por Youtube.

Nadie sabe lo que quiere exactamente el consumidor. Por eso, para que un producto tenga éxito, en mayor medida dependerá de la manera como es vendido. Y sobre todo del valor que este puede generar en el comprador. Las “Pet Rock” ofrecían el concepto de la “mascota ideal” que no ensucia, no gasta, no duerme pero “tiene vida” (por más que sea una piedra). Su creador, fue tan cuidadoso en vender la idea que hasta creó un manual de “cómo cuidar a una Pet Rock”.

La clave siempre será la creatividad para diseñar una propuesta de valor. Ya que en esencia eso es lo que vendemos. Existen muchos productos que son muy buenos y de excelente calidad, pero cuya propuesta de valor no se ha sabido comunicar apropiadamente, y por eso no ganan un espacio en el mercado. Recordemos que vivimos en una época donde es más fácil poder llegar a los consumidores a través de internet. Un video se puede difundir fácilmente a través de las redes sociales, y si cumple con las expectativas, todo el mundo “comparte”.

Así que cuando vuelva a escuchar que una persona puede vender hasta piedras, tómelo muy en serio. Dependerá de la estrategia creativa para comunicar su propuesta de valor, y no dude que usted podría ser el próximo en “vender piedras”.

¡Que tenga una excelente semana! ¡Dios le bendiga!

©Guillermo Cabanillas Holguín, 2016. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

La realidad virtual, nada de virtual

Gamers wear high-definition virtual reality (VR) headsets, manufactured by Oculus VR Inc., as they play Gaijin Entertainment's "War Thunder" video game on personal computers (PCs) during the Eurogamer Expo 2013 in London, U.K., on Saturday, Sept. 28, 2013. Last year, the number of consoles in consumers' homes, including the Xbox 360, PlayStation 3 and Wii U, stood at 238 million, according to IHS Screen Digest. Photographer: Matthew Lloyd/Bloomberg via Getty Images
Photographer: Matthew Lloyd/Bloomberg via Getty Images

Los emprendimientos siguen evolucionando, así como la manera de ver la vida y hacer las cosas. Vivimos inmersos en la tecnología e interconectados en todo momento. La distancia ya no es excusa para no comunicarse, existen muchas maneras todo gracias a la transformación que generó Internet y sus nuevos usos que cada vez siguen surgiendo. Similar a cuando se desarrolló el láser, que desde su creación a la fecha, su aplicación se ha extendido a diversas áreas pasando por la industrial hasta la médica.

Las redes sociales revolucionaron la forma de comunicación, mucha gente expone su vida contándolo absolutamente todo. Las personas andan prendidas de su teléfono y por inercia no pueden pasar muchos minutos sin verlo, aunque nadie los llame. Y de esta manera, vivimos cada vez más dependientes de la tecnología. Hay momentos en que uno se pone a meditar si es que hemos llegado a la cumbre o existen aún más cosas. Porque pareciera que en materia de tecnología ya se descubrió lo necesario y es suficiente para nuestra era, y que las cosas que vendrán ya no nos tomarán por sorpresa.

El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, ya empezó a adelantarse a los tiempos, considerando su instinto, que lo llevó a crear una red social que nadie imaginó tendría tanto éxito. En el 2014, Mark invirtió 2000 millones de dólares en comprar Oculus VR, una cifra muy alta para adquirir una empresa que aún tiene un producto en desarrollo (el casco de realidad virtual Oculus Rift). Pero este personaje de la innovación tiene sus motivos, y no escatima la inversión que en un futuro muy próximo le traerá mayores ganancias. Para él, la realidad virtual será la siguiente tecnología masiva que utilizaremos. Entonces, aprovechando la intuición de Mark, ya debemos empezar a ponerle atención, y estudiar sus diversas aplicaciones para nuestros emprendimientos.

Mediante la realidad virtual, una persona podrá experimentar viajar a lugares indeterminados, será una importante herramienta educativa y la manera más cercana de interactuar con el mundo sin moverse del lugar donde se encuentra. Llegará el momento en que así como muchos cuentan con un celular o una computadora, veremos a las personas en las tiendas de tecnología adquiriendo cascos de realidad virtual, y se convertirá en una herramienta que sumará al inventario tecnológico de cada persona.

Así que emprendedor, vaya pensando en la manera que va encarar esta tecnología, que ya pronto estará al alcance de todos. Cada cambio siempre es una oportunidad, no olvidemos que los primeros en adaptarse tendrán mayores ventajas.

¡Que tenga una excelente semana! ¡Dios le bendiga!

©Guillermo Cabanillas Holguín, 2016. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

La pascua verdadera y eterna

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Este tiempo de Semana Santa, es una oportunidad especial para compartir el significado de nuestra fe cristiana. Para algunos parecerá locura, pero para otros es un mensaje de esperanza. Ya el apóstol Pablo lo mencionaba en la primera carta que envió a los Corintios: “Hay quienes piensan que hablar de la muerte de Cristo en la cruz es una tontería. Pero los que así piensan no se salvarán, pues viven haciendo el mal. Sin embargo, para los que sí van a salvarse, es decir, para nosotros, ese mensaje tiene el poder de Dios. En la Biblia Dios dice: ¡Dejaré confundidos a los que creen que saben mucho! Dios ha demostrado que la gente de este mundo es tonta, pues cree saberlo todo. En realidad, no hay tal cosa como sabios, o expertos en la Biblia, o gente que cree tener todas las respuestas. Dios es tan sabio que no permitió que la gente de este mundo lo conociera mediante el conocimiento humano. En lugar de eso, decidió salvar a los que creyeran en el mensaje que anunciamos, aún cuando este mensaje parezca una tontería. Para creer en el mensaje que anunciamos, los judíos quieren ver milagros y los griegos quieren oír un mensaje que suene razonable e inteligente. Pero nosotros anunciamos que Jesús es el Mesías, ¡y que murió en la cruz! Para la mayoría de los judíos, esto es un insulto; y para los que no son judíos, es una tontería. En cambio, para los que fueron elegidos por Dios, sean judíos o no, Dios ha manifestado su poder y su sabiduría en la muerte del Mesías que él envió. Así que, lo que parece una tontería de Dios, es mucho más sabio que la sabiduría de este mundo. Podría pensarse que Dios es débil, pero en realidad es más fuerte que cualquiera. ” (1 Corintios 1: 18-25, Versión: Traducción en Lenguaje Actual-TLA)

¿Porque Jesús tenía que morir en una cruz? Es la pregunta que muchos hacen, y por inercia les responden: Cristo muere por los pecados de la gente. ¿Pero porque tuvo que morir? ¿No existía otra forma para liberar de los pecados? Para poder entender esto, tenemos que comprender nuestra naturaleza y el significado de la justicia de Dios.

Dios es puro, santo y justo. La palabra justicia suena muy linda, pero para aquellas personas que están libres de falta. Para un asesino, que se le aplique justicia suena terrible. Muchos creen que el decir que Dios es justo y bueno, significa que tiene que cumplir todos nuestros anhelos y caprichos. Y cuando no sucede lo que queremos, creemos erradamente que Dios es injusto. Pero no, Dios sabe perfectamente lo que nos corresponde. Y como dice en Eclesiastés, tiene un tiempo para todo. Y así como un padre para sus hijos, él sabe lo que cada uno necesita.

En Romanos 3: 10-12 dice: “No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”

Nadie puede confiar de Dios, si es que él no pone en el corazón de las personas el tener la necesidad de él, previo arrepentimiento. Entonces como la Biblia lo menciona, nuestra naturaleza es de hacer maldad. Más adelante en este mismo capítulo de Romanos, se menciona cual es nuestra situación a causa de esto: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

Entonces, si consideramos esto y añadido a que Dios es justo, a todo ser humano le correspondería la condenación. Cientos de años antes de la venida de Cristo, el pueblo de Israel había vivido la más terrible esclavitud en el poderoso reino de Egipto. José, aquel que fue vendido por sus hermanos y llevó a su pueblo a esta tierra donde tenía el puesto más importante después del faraón, antes de morir les dejó la esperanza que algún día Dios los visitaría y liberaría. En ese momento las cosas estaban bien y quizás la gente que lo rodeaba no se imaginaba que al pueblo le esperaba 400 años de esclavitud.

Dios usó a Moisés para liberar al pueblo, reveló su poder ante el Faraón, endureciendo su corazón, para poder mostrar todo su esplendor y tirar abajo todas las deidades de ese pueblo mediante diversas plagas. La última de estas fue la definitiva para la liberación: La muerte de todos los primogénitos. Pero a la vez, Dios brindó una instrucción para proteger a su pueblo de esta plaga. Deberían matar un cordero sin quebrar un solo hueso, asarlo y comer de su cuerpo. Y con su sangre cubrir el marco de la puerta de entrada de la casa, de esta manera el ángel de la muerte pasaría de largo. La noche de dicho acontecimiento el pueblo de Israel sería libre de la esclavitud. Y en memoria de este evento, cada año los judíos deberían celebrar el “pesaj” o pascua, que significa “pasar por alto”, porque aquella noche, Dios envió el ángel de la muerte, pero paso de largo por el pueblo de Israel.

Esta primera pascua era solo una representación de lo que sería la verdadera y permanente. Porque como no hay ser humano bueno, y todos están destituidos de la gloria de Dios. Por lo tanto, están destinados a condenación y esclavitud eterna. Dios en su infinita gracia, y porque tanto es su amor al mundo, envía a Jesucristo para convertirse en el cordero perfecto, inmolado y sin maldad, para ser quien derrame su sangre y cubra el marco de la puerta del alma de las personas que crean en Él, para que la condenación pase de largo y el alma tenga vida eterna. En su aparición pública, Juan el Bautista decía que Jesús era el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, aquel que bautiza con el Espíritu Santo de Dios.

La cruz era una de las formas de morir más despiadadas de la época, los romanos habían elegido esta cruel pena para los grandes criminales. No solo era dolor físico y una muerte lenta, sino también era una humillación, ya que eran expuestos completamente desnudos ante la multitud. Y todo aquel que pasaba señalaba a esa persona como un gran criminal.

Muchos piensan que el mayor dolor de Cristo fue morir en la cruz, pero hubo algo que le dolió aún más y es aquí donde debemos tomar atención. Cristo al ser el cordero perfecto, quien es sacrificado, y así como en el ritual, el cordero recibía la condenación de la muerte y se hacía acreedor de la maldad de la gente. Dice la Biblia en Mateo 27:46, en la cruz Cristo exclama: Eli, Eli, lama sabactani (Dios mio, Dios mio, porque me has desamparado). Efectivamente, por un tiempo, Dios demuestra su inmenso amor al mundo, al abandonar a su hijo perfecto, aplicándole la justicia que nosotros merecíamos, pagando la pena por nosotros. Desde ahí viene esa salida profunda que Dios nos da, porque para que se haga justicia alguien tiene que pagar la pena. Cristo experimenta la condenación que el ser humano merecía por su maldad.

Ese era el plan de Dios, que su hijo perfecto iba a ser sacrificado. Pero al tercer día volvería a la vida en un cuerpo glorioso, mostrando todo su esplendor. Y después de compartir un tiempo con sus discípulos, volvería a estar a la diestra de su padre, desde donde estuvo antes de la fundación del mundo.

Cristo vive eternamente, y este es el verdadero evangelio o buena noticia. Que para algunos es locura, pero para otros es una luz de esperanza. Que al ser todos destituidos de la gloria de Dios y merecer condenación eterna, es Cristo quien asume el lugar de todos aquellos que creen y depositan su confianza en Él.

No tiene que hacer obras, todo es por gracia, porque es inmensurable el gran sacrificio que Jesús hizo por nosotros. Este verdadero pacto que Dios hace con los creyentes da vida en abundancia y la esperanza de que algún día lo veremos cara a cara, viviremos en un cielo nuevo y en una tierra nueva, gracias a esa libertad que solo Cristo nos puede dar.

“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.” (Filipenses 2: 9-11)

Dios le bendiga.