Educación emprendedora “para todos”

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Muy populista suena ese término “para todos”, ya que es el cliché que cada político utiliza para ganar votos en temporada electoral. Muchas cosas quisiéramos que sean “para todos” o “al alcance de todos” como solemos decir, y a veces confundimos que es el gobierno quien tiene esa responsabilidad de hacer realidad ese “sueño”, que en el intento se convirtió en pesadilla en otros lugares, privando de libertades elementales.

La educación tiene su punto de partida en la familia. Son los padres los principales responsables de este proceso, un Ministerio de Educación no puede adoctrinar a una sociedad, ni debe establecer estándares de qué es lo correcto. Hemos visto como muchos talentos potenciales se dejan de lado, simplemente porque la “norma” no lo permite. Niños con un gran potencial para el arte o las ciencias, que se les impide el ingreso a un colegio porque no está permitido que vayan a la primaria a los 3 años de edad. O jóvenes que a temprana edad ya cuentan con los conocimientos necesarios para seguir una carrera universitaria, pero se ven impedidos, nuevamente por la “norma”.

¡Qué curioso que muchos grandes talentos ni siquiera se graduaron de la universidad! Steve Jobs, Bill Gates, Mark Zuckerberg, entre otros vieron que la universidad en vez de brindarles herramientas, los limitaba a seguir desarrollando su talento. Y eso que eran estudiantes de universidades catalogadas como las mejores del mundo (qué será de las nuestras). ¿Está mal ir a la universidad? No, pero no debemos limitarnos a lo que aprendemos en estos lugares.

En un clima de libertad, el sistema educativo no debe poner límites, ni crear moldes falsos. Todos recordamos nuestra época de colegio donde la mayoría de profesores nos querían convertir en expertos en sus materias. El profesor de química creía que todos deberíamos estudiar ingeniería química. El de física nos destrozaba con fórmulas, que muchos no teníamos idea de lo que se trataba, ni sabíamos si las aplicaríamos (sigo tratando de entender el Movimiento rectilíneo uniforme y el movimiento rectilíneo uniformemente variado). De la misma manera, los profesores de deporte, creían que estaban formando una nueva selección nacional o candidatos a las Olimpiadas. Cada persona tiene un talento particular, y lo que debemos hacer es dejar que esto fluya, que cada ser humano descubra sus habilidades y motivarlo a que las ponga en práctica.

¿Y porque el título de “Educación Emprendedora para todos”? No tiene nada que ver con crear una nueva currícula que incluya herramientas para emprender un negocio, ni nada por el estilo. Simplemente se resume en dos palabras: Talento y productividad. ¿Tiene algo que ver el Estado? Claro que sí, ¿De qué manera? Dejando de adoctrinar a las personas con currículas estáticas, y eliminando políticas que no permiten que las personas tengan la libertad de desarrollar sus habilidades y destrezas para aumentar sus niveles de productividad. ¿Tiene algo que ver la familia? Si y mucho, alentando a los hijos a desempeñarse en lo que les gusta y no dejarse llevar por lo que les dice la sociedad. Pero sobretodo motivándoles a ser productivos en el área que se desempeñen, sin importar cuál sea y trabajando con excelencia. Esto nos permitirá desterrar la mediocridad que es uno de los principales problemas de nuestra América Latina, pero sobre todo a dejar la dependencia del Estado, que es uno de los grandes impedimentos para lograr el ansiado desarrollo.

© Guillermo Cabanillas Holguín, 2015. Puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia

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